PSICOTERAPIA – Psicoanálisis – Sistémicas – Pnl – Emdr

Psicoanálisis, psicología y psicología clínica


Hoy es el día de las elecciones para elegir la Junta del Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña y esperando que la nueva Junta directiva cumpla con las expectativas de pluralidad que todos tenemos  es el momento de retomar este debate entre psicología y psicoanálisis, sin las tensiones inherentes a la confrontación y a las urgencias políticas anteriores.

Algunos psicoanalistas no quieren que se los considere psicólogos, y la psicología académica rechaza al psicoanálisis como carente de fundamentación científica. No me voy a referir ahora lo que piensa la psicología académica del psicoanálisis, prefiero ocuparme de lo que nos pasa a los psicoanalistas con la psicología.

Ya decía Dilthey que la psicología era una ciencia que como el dios Jano tenía dos caras, una que miraba hacia la naturaleza y otra que miraba hacia el espíritu. A grandes rasgos la psicología científica quiere ocuparse de la cara natural, la única que puede ser tratada de manera científica, entendiendo ciencia como la entiende la academia por supuesto, lo que significa poblaciones de psiques, de verdades  generales, de leyes de funcionamiento de la mente, todo grande y universalizable, como debe ser en ciencia.

¿Y nosotros de qué nos ocupamos?  Del síntoma,  del sufrimiento enigmático,  del malestar, de antiguas soluciones que ahora se han convertido en un problema, de vivencias que por razones desconocidas se han convertido en obsesiones, de palabras olvidadas que retornan como voces. Podría seguir, cualquiera de nosotros podría hacer una lista bastante más larga, pero todos nos estaríamos refiriendo en todo caso a alguien, no a una población, ni tampoco estaríamos diciendo que la explicación debe ser universal para ser buena.

La psicología es general, el psicoanálisis es de este caso.

Ahora, todo esto no significa que al operar no estemos aplicando leyes generales. Las teorías lo son todas, el caso más singularmente considerado entrará casi todo en la intersección de unas cuantas leyes y  quedará un resto que será cualitativamente diferente, único, lo que hace que cada uno sea él mismo. Este resto no es científico, ni tiene porqué serlo, ni tenemos porque discutir con nadie por él.

Frecuentemente, cuando oigo a un analista pretender desmarcarse de la psicología,  pienso que cuando dice “psicología” está pensando “conductismo” o “modificación de conducta” o algo parecido.  Pero la psicología es mucho más,  hay muchas psicologías y el tan denostado cognitivismo, la revolución cognitiva, que comenzó por años 50 es una fuente de inspiración como teoría científica (general, universal, etc.) muy rica, constituye un conjunto de teorías y experimentos muy interesantes para el psicólogo e instructivos para el que disfrute del conocimiento psicológico, que no tiene porqué pero también puede ser un clínico. Un libro que he leído varias veces, y siempre con esa emoción del descubrimiento es el Objetos con Mente, de Ángel Rivière  (no demasiado amigo del psicoanálisis)  en el que plantea con intensidad el drama científico de plantearse el estudio científico (leyes, etc) de un sistema finalista (no solo intencional sino intensional)  como es la mente humana. Pero todo lo que tiene de bueno el cognitivismo como teoría científica del funcionamiento general de la mente lo pierde al ser llevado a la clínica.   Hasta donde yo conozco, por más evidencia que reivindiquen no pasan de la machacona aplicación de protocolos que aniquilan la experiencia viva  del paciente. Si eso gana en la pública va acabar beneficiándonos a los de la consulta privada, como ya ocurrió con la aplicación masiva de psicofármacos.

En resumen, lo que quiero decir es que los analistas podemos aprender mucho de la psicología sin temor a que nos confundan y manteniendo nuestra agenda teórica y clínica.

En este momento me llega por el correo del Foro de Amigos de Xoroi  http://amigosxoroi.blogspot.com/ el texto de Berrios “Sobre la medicina basada en la evidencia”, es genial. Espero que una voz tan autorizada como la suya se haga oír en el Instituto Catalán de la Salud, y también en el Colegio de Psicólogos ya de paso.  Pero nos toca a nosotros hacer que les llegue.

El campo de intersección entre la psicología y el psicoanálisis  se llama psicología clínica. Ahí cabemos todos, analistas de todas las inspiraciones, sistémicos,  gestaltistas, programadores neurolingüistas, emdereistas y demás. Al menos todos los que yo conozca coincidimos en una cosa, en la obstinación con la que mantenemos que un caso no se reduce a generalidades.

This Post Has 0 Comments

Leave A Reply





*