PSICOTERAPIA – Psicoanálisis – Sistémicas – Pnl – Emdr

Introducción

Bienvenido a mi página, en la que encontrarás textos míos, entre ellos algunos ya publicados anteriormente como artículos en revistas. Todos estos escritos derivan de mi práctica profesional como psicólogo, tanto en la actividad clínica como en el ámbito de la intervención psicosocial.
Siempre me ha interesado el hecho aparentemente trivial de que hubiera varias maneras de hacer lo mismo. Yo comencé a estudiar filosofía. Tropecé, literalmente, con Freud y cambié de carrera. Quizás este origen contenga la clave de mi interés por la perspectiva múltiple, aunque ya mucho antes de ir a la universidad me entusiasmaba la posibilidad de combinar diversos modos de hacer lo que fuera… aunque pronto descubrí que aprenderlos todos era muy difícil y en el límite imposible, algunos me atraían más que otros, el corazón reivindica sus preferencias.
En mi época, la carrera de psicología en la Universidad de Buenos Aires parecía una fábrica de psicoanalistas. Por lo menos la mitad de las asignaturas eran de inspiración psicoanalítica, básicamente freudiana y kleiniana, aunque tuve la suerte de asistir al desembarco del lacanismo antes de licenciarme. Yo disfrutaba también con las otras asignaturas: la psicología general, la fenomenología y la psicología existencial, el auge del cognitivismo y el nacimiento de la terapia familiar sistémica. Me gusta recordar que con pocos meses de diferencia comencé a leer vorazmente tanto Freud, Klein, Bion y Lacan por un lado como Bateson, Watzlawick, Haley y Jackson por el otro, cursando una asignatura participaba en debates sobre la transferencia y la pulsión de muerte y cursando otra me internaba en el laberinto de las paradojas pragmáticas. Con el tiempo aprendería más cosas, Erickson, la PNL, el EMDR, etc.
El campo que unificaba todo esto era la psicoterapia. Si bien a veces me perdía entre los matices entre la ayuda directa, indirecta, por añadidura, a favor o en contra de la sugestión, la interpretación, la intervención, etcétera, creo que siempre tuve presente que mejor no intentar ayudar a nadie contra sí mismo y que el síntoma era no sólo un padecimiento sino un misterio para el que lo sufría, y que la clave del cambio posible estaba más en el misterio que en el sufrimiento mismo, por doloroso que fuera.
Al mismo tiempo asistía a la Escuela de Psicología Social Pichon Riviere, origen conceptual de lo que más tarde sería mi trabajo en el ámbito de la intervención psicosocial.
Todo esto está expuesto de manera más extensa y con más detalle en los textos que encontrarás en esta página. Mi mayor placer sería que te sugirieran otras maneras de hacer lo que ya haces, que naturalmente ya tampoco será lo mismo.